Opiniones sobre libros, series y películas

Si bien abrí este blog hace 9 años, para compartir reflexiones sobre diferentes temas, hoy me doy cuenta que lo ideal es aprovechar este espacio para compartir mis opiniones sobre los libros que leo, así cómo series y películas relevantes. Pues, al final mucho de ellas son espejos que nos permiten explorar esas ventanas de cómo nos vemos. Con esto busco dar ideas a las personas que buscan qué leer o ver y poder dialogar sobre estos.

domingo, 10 de mayo de 2026

Día de las madres 2026

Este año vivo el Día de las Madres con más gratitud y más aprendizajes que nunca. Conforme pasan los años, la conexión con mis hijos se vuelve más profunda, más cercana y más significativa.

Desde que dejé de trabajar de tiempo completo, nuestra relación se ha fortalecido muchísimo. Hemos creado espacios para pláticas mágicas donde puedo ver crecer su curiosidad y su manera de entender el mundo. Hace tiempo leí un libro de UNICEF sobre la importancia de hablar con los niños sobre los sucesos actuales —siempre desde el cuidado y acorde a su edad— y eso abrió conversaciones increíbles: desde el Mencho hasta Trump, las políticas migratorias o Irán. Escuchar sus argumentos, preguntas y reflexiones ha sido de las cosas que más disfruto de ser mamá.

Pero no todo es seriedad. También hablamos de futbol. El eterno debate sobre quién es mejor, si Ronaldo o Messi, se ha vuelto parte de nuestra rutina. Vemos goles, discutimos jugadas y hasta coleccionamos juntos el álbum Panini. Son momentos simples, pero profundamente felices.

Y sí, aunque mucha gente lo critique, todas las noches terminan pasándose a mi cama, buscando estar lo más cerca posible de mí. Y la verdad es que yo también disfruto esos instantes de abrazos, calor y compañía al dormir.

Claro que no todo ha sido fácil. Criar a tres niños es un reto enorme. Todos los días se les ocurre algo nuevo e inimaginable. A veces los juegos de manos parecen escenas de villanos y seguimos trabajando muchísimo en enseñarles a relacionarse sin golpes y con más paciencia.

También he aprendido algo importante: no todos los niños aprenden al mismo ritmo. A veces alguno necesita más apoyo, más tiempo o acompañamiento distinto, y como mamá eso puede ser difícil de aceptar al principio. Pero también me ha enseñado a mirar a cada hijo desde su propia individualidad, sin comparaciones y con más empatía.

Y aun con todos los retos, cada día veo en ellos algo que me llena el corazón: una enorme capacidad de amar, solidaridad entre hermanos, risas interminables y una felicidad contagiosa.

Niños, si algún día leen esto, quiero que sepan algo: ustedes cambiaron mi vida. La hicieron más luminosa, más divertida, más humana. La llenaron de color, de caos bonito y de risas infinitas.

Gracias por convertirme en su mamá. 🤍