Opiniones sobre libros, series y películas

Si bien abrí este blog hace 9 años, para compartir reflexiones sobre diferentes temas, hoy me doy cuenta que lo ideal es aprovechar este espacio para compartir mis opiniones sobre los libros que leo, así cómo series y películas relevantes. Pues, al final mucho de ellas son espejos que nos permiten explorar esas ventanas de cómo nos vemos. Con esto busco dar ideas a las personas que buscan qué leer o ver y poder dialogar sobre estos.

lunes, 13 de diciembre de 2021

Mis 12 libros recomendados para el Guadalupe-Reynas


Para este Guadalupe Reynas les comparto la lista de los mejores 12 libros leídos este año (que por cierto me propuse leer solo mujeres):

1) Americannah de Chimamanda Ngozi Adichie
2) Persepolis de Marja Satrapi
3) Teoría de King Kong de Virgine Despentes
4) ¿Dónde está mi tribu? crianza en una sociedad individualista de Carolina del Olmo.
5) Angela Davis: Autobiografía por Angela Davis
6) Hambre de Roxanne Gay
7) Tsunami 1 y 2 ed. Por Gabriela Jáuregui.
8) Ya no somos las mismas y aquí sigue la guerra ed por Daniela Rea
9) Rabias somos todas de Soraya Chemaly
10) Las malas de Camila Sosa
11) El invencible verano de Liliana de Cristina Rivera Garza 12) Sin marcas visibles: claves de la violencia de género que pueden salvarte la vida de Rachel Louise Snyder

Temporada de Huracanes


Temporada de huracanes es un libro que me desgarró el alma, sabiendo que no está lejos de la realidad. Un grupo de niños se encuentra un cadáver flotando en las aguas turbias en canal de riego cercano a la ranchería de la Matoza el cuerpo resulta ser de la bruja una mujer que heredó dicho oficio de su madre fallecida y a quienes los pobladores de esa zona rural respetaban y temían. 

A partir de ahí los personajes involucrados en el crimen nos contaron su historia sumergiéndonos en la vida de este lugar acosado por la miseria y el abandono. Violencia, pobreza, una terrible incomprensión Y protagonistas que buscan el amor y ser vistos en lugares equivocados. Todos con un terrible vacío. Cada capítulo se centra en un personaje distinto, pero a la vez, todos son parte de un mismo rompecabezas. Es interesante que cuando crees que ya sabes cómo es la bruja, bajo la voz de otro personaje, te cambia la realidad. 


Los abismos

 

Esta novela cuenta la historia de Claudia que vive en un departamento lleno de plantas con sus padres en Cali, Colombia.  

Cuenta la historia de la madre de Claudia que creció con unos padres ausentes,  clasistas y racistas. Que hacían comentarios negativos sobre ella haciéndola sentir fea, y tratándola muy mal. Protagoniza la infidelidad de su madre con su cuñado y así muchas de las certezas de la infancia de Claudia se van cayendo. Su madre cae en depresión y alcoholismo. Narrando la desesperación y frustración que genera tener una madre con depresión y no poder hacer nada, sintiéndote sola. Aborda el tema del suicidio, entre el tabú que implica, cómo la negación de este. Es muy interesante cuando se va a una finca y empieza a desenredar el misterio de Rebecca una mujer que huyó hace años y en su estadía encuentran su coche en el precipicio por un suicidio, ella aventando a su muñeca al precipicio. Hablando sobre el abismo de las mujeres muertas, los miedos que les tenemos a los abismos y las grietas que cada una de nosotras podíamos llenar. Toca el tema de manera sutil cómo se ejerce la maternidad desde estos abismos y depresiones. 


lunes, 6 de diciembre de 2021

Niebla ardiente: la desaparición de mujeres y la culpa


 Es una gran novela de suspenso que toca una multiplicidad de temas, desde las infidelidades, la discapacidad, la institucionalización, la desaparición de mujeres y los efectos desgarradores en la familia. 

La historia empieza con Esther una mexicana  que es traductora y vive en Barcelona. En el Año Nuevo recuerda a su hermana desaparecida con nostalgia. Y la historia empieza cuando cree verla en la televisión. 

De esta forma nos vamos a ver entrando a una prosa de detective para conocer la verdad detrás de la desaparición de una mujer en México y la pesadilla de la familia que vive diario. La protagonista narra su vida desde pequeña en Martínez de la Torre su mudanza al DF después del divorcio de sus padres a casa de su tío, después de que él prefiriera irse con su otra familia, y esto cómo marcó a la protagonista, despertándole un odio a su progenitor. 

Narra cómo enfrentó la esquizofrenia de su hermana Irene, su frustración, culpa (está la explora profundamente) y remordimiento por el trato que le da. Va contando el deterioro en la salud de su hermana y lo que significa la esquizofrenia para una familia, sin apoyo comunitario. Así cuenta cómo la internaron en una clínica tras un intento de suicidio y su hermana se escapó. Haciendo una crítica a la institucionalización y a la falta de políticas de inclusión y enfoque social de derechos humanos de la discapacidad psicosocial . Después de esto las autoridades encontraron restos putrefactos de ocho personas y las autoridades argumentaban que Irene estaba entre ellas. Eran mujeres que acababan de huir de una red de trata con fines sexuales. Sin embargo la familia no sabía si era ella pues no los habían dejado reconocerlo, no haciéndole prueba de ADN. Mostrando el calvario e incertidumbre que viven los familiares de personas desaparecidas. 

Esther junto a 2 amigos empiezan una labor de búsqueda de Irene. Donde va narrando la serie de irregularidades de las investigaciones sobre desaparecidas y Feminicidios en México. Niebla ardientes es una novela que enfrenta la pérdida y el odio que puede haber en nuestro corazón, el abandono, las relaciones familiares, la culpa de no ser quien debería de ser. 


El verano sin hombres y la hermandad entre mujeres


Habiendo escuchado mucho hablar sobre Siri Hustvedt empecé a leer esta comedia feminista que retrata la amistad entre mujeres. El libro empieza cuando Mia enfrenta una crisis psiquiátrica después de que su esposo con el que lleva 30 años le pide una pausa. Después de una breve estancia en un pabellón psiquiátrico, y al salir regresa a la ciudad más provisiona de donde es oriunda en Minnesota a dictar un taller de poesía y visitar a su madre, vinculándose con sus amigas y su vecina. 

Es la historia de cómo hacemos para sobrevivir una ruptura amorosa, cómo el amor patriarcal muchas veces cuando acaba, nos desbalancea. Sin embargo, esta novela muestra cómo ante esto podemos regresar a ser nosotras sin él. A reconstruir nuestra identidad, lo que dimos por ellos, y recordar nuestra vida, nuestros miedos que nos hicieron quienes somos. Incluyendo los estigmas de salud mental, la dictadura de la normalidad, el patriarcado, cuando reconocemos las relaciones de poder de hombres en nuestra vida, desde las masculinidades tóxicas que impiden se hablen los problemas. 

Mia imparte un taller de poesía a 7 chicas adolescentes, mediante el cual va conociéndolas y conociéndose. Mostrando cómo la poesía es una magnífica forma de lograr esto. Sin embargo, muestra cómo la adolescencia puede ser un lugar doloroso (como su nombre lo dice), narrando una historia de bullying entre chicas. 

Además de conocer a las amigas de su madre que llama los 5 Cisnes. 5 mujeres de la tercera edad maravillosas, con pintorescas historias que contar y tienen un grupo de lectura. Al contar sobre este club la autora sutilmente incorpora críticas a los ideales de parejas que nos dan las novelas clásicas. Sin embargo, en ellas muestra lo que significa la vejez, la vulnerabilidad y el miedo que viene con esto. 

Siri Hustvedt no defrauda tiene una escritura que atrapa, que te transporta a la realidad contada y los personajes se vuelven entrañables. Recordándonos cómo no hay mejor manera de conocernos que mediante las otras, sobretodo cuando las diferentes edades y vivencias se unen.




domingo, 21 de noviembre de 2021

Donde está mi tribu y la crianza en un mundo individualista


 Este libro es de los más sinceros e importantes que he leído, pues tiene una visión sociológica e histórica de la maternidad que mire lo estructural. Mira la ofensiva del capitalismo contra las madres con los modelos actuales de crianza, argumenta contra la dictadura de los expertos y reivindica el derecho a cuidar. Y te dice la verdad: las exigencias actuales de crianza con apego y la vida laboral, siendo la súper mamá NO es posible en soledad, se necesita tener una comunidad. 

Es un apasionante diario de la maternidad donde la autora cuenta cómo después de tener a su primer bebé empezó a leer muchísimos libros de crianza. Y encontró que había encontraba dos corrientes de crianza (con matices) que se contraponían: el adultocéntrico y el centrado en los niños. 

Los textos adultocéntricos conciben el niño como un pequeño monstruo insaciable, un tirano manipulador guiado por malos instintos que los padres deben vigilar atacar y reconducir. 

Los textos centrados en los niños defiende la inocencia ya bondad intrínseca del niño que sabe mejor que nadie lo que necesita y lo pide con los medios que tiene a su alcance la tarea de los padre sería la de amarlo, cuidarlo, estudiar y seguir sus pasos de su hijo. Sin embargo, señala vivimos en un mundo adultocéntrico que no está hecho a la medida de niños, adultos mayores o quien no goza de buena salud. 

En el libro crítica ambos modelos, rompiendo con esa idea maniquea. Proponiendo un modelo diferente. Diciendo que el problema no son nuestrxs hijxs. La autora sostiene que el problema es una sociedad cuyas exigencias son radicalmente incompatibles con las necesidades de los bebés y también con las que cuidan de ellos. Lo que plantea es un enfoque orientado a los niños que también tenga en cuenta la vulnerabilidad de los padres y el peso excesivo que recae sobre sus espaldas. 

Después de que nació su hijo escuchó hasta la saciedad el proverbio africano que dice que para crear un niño hace falta una tribu. Sin embargo, en experiencia propia y de sus allegadas se dio cuenta de la ausencia de ella. Narrando cómo fue su vivencia como mamá primeriza y sin ayuda. Cuenta cómo cada tarea cotidiana se vuelve una labor imposible y se encontraba aislada. Después tuvo la posibilidad de instalarse en la casa de la sierra de sus padres donde iban sus hermanas. Ahí todo cambió pues estaba acompañada, y realizaba las tareas relativas al bebé de la mano de su familia. La autora señala que la gente que conoce muy pocos han podido disfrutar de un entorno cooperativo para criar a sus hijos de tipo del que ha descrito siquiera por unas semanas pero la mayoría han sufrido la falta. 

La autora menciona que el descubrimiento de las ambigüedades de la experiencia maternal puede resultar dolorosas sobre todo si se parte de una imagen mitificada de la maternidad como felicidad absoluta.  Tener un hijo es, entre otras cosas, bastante agotador. Acostumbrarse a vivir con alguien que te necesita tanto no tiene porque ser fácil, por mucho amor que haya. En los últimos años se ha hablado cada vez más abiertamente de la ambivalencia del proceso y en el amplio escaparate para la intimidad que proporciona Internet abundan testimonios y confesiones sobre la dureza del puerperio. Sin embargo, rara vez se cruzan estos datos con el lema de qué hace falta toda una aldea para criar a un hijo. 

La autora aborda cuando el cuidado lo realizan abuelas, sin embargo, este no es un cuidado comunitario sino se transfiere (o hay una sustitución) del cuidado individual de las madres a las abuelas, trasladando todos los malestares. Asimismo la autora trata el tema de la industrialización y eso cómo ha cambiado la urbanización y con esto también la estructura social donde los barrios constituían una estructuras de solidaridad comunal de cuidado. La industrialización, sostiene la autora, también cambió la dinámica de la vida familiar pues antes dentro de casa se cosechaba y cuidaba al ganado que producía la comida. En este sentido durante miles de años el hogar familiar no sólo fue una fuente de sentido simbólico sino la base material de la vida social. Nuestros hogares están cada día más vacíos, son un escaparate histórico no la norma. 

La autora sostiene que los procesos de industrialización inauguraron una era de profundo malestar de la mujer en el hogar. En casa sólo había espacio para las tareas domésticas, el tedio, un asfixiante sobrecarga afectiva y a lo sumo el cuidado de los hijos compartido con dirigido por expertos médicos y educativos. Además las mujeres urbanas se fueron encontrando cada vez más solas desgajadas de sus vínculos con otras mujeres quienes apoyarse y recibir información y conocimiento. 

Aborda lo que llama la “ambigüedad de la liberación” de las mujeres. La autora señala que las madres en la generación anterior de la suya fueron las primeras españolas que experimentaron a una escala muy amplia una forma de vida radicalmente distinta a la de su madres.  Protagonizaron un proceso de liberación de una tradición de dominación masculina que  dejó un pozo profundo de su manera de entender su propia vida. Todo esto provocó un cambio en la estructura familiar, en las personas que asistían a las escuelas, en el tiempo de la maternidad. 

La autoridad visibiliza el cansancio que tenemos casi todas las madres de hijos pequeños y trabajamos de tiempo completo. En Estados Unidos 84% de las madres trabajadoras consultadas consideraron que quedarse en casa cuidando a sus hijos ser un lujo económico al que aspiraban pero no se podían permitir. En este sentido en EEUU se han hecho opciones de “ópting out” o tomar licencias después de tener a tu bebé. La autora quien se toma un año de licencia dice, que tomo esta edición de esta decisión de dedicarse integralmente al cuidado de su hijo más del pasado en el rechazo de lo que no quería la famosa doble jornada y la Supermamá que encumbró la prensa en los 80. 

La autora sostiene que mucho de la cultura de opting out coinciden en el tiempo de la difusión del modelo centrado en el niño o la crianza con apego o la maternidad intensiva o la crianza natural un modelo basado en “la atención interpretación y satisfacción de las necesidades y los deseos de los niños que exige a los cuidadores es especialmente la madre amoldar y sincronizar su conducta a la del hijo armarse de paciencia, empatía y capacidad de negociación para evitar el autoritarismo y el valor de la autocontención para evitar también la sobreprotección y el exceso del dirigismo.” Cuando leí estas palabras me sentí tan identificada de cómo quería criar a mis 3 morritos pero también tan exhausta, pensando solo un robot podría hacer esto. Y es cómo criar a nuestros hijos como de verdad nos gustaría hacerlo con tiempo, con recursos económicos suficientes, con la paciencia que propicia de sentirse descansada y acompañada, sin sentirnos solas, ni aisladas, sin tener que encerrarnos sin renunciar a lo público. Criar un hijo en la soledad del hogar urbano moderno y durante las horas que deja libre un trabajo remunerado es una prueba muy dura para los padres y para los niños. Planteando que aguantarse, ya sea con amor y paciencia infinita o parchando la situación, no puede ser la única respuesta. Y la fatiga no debería ser el estado crónico de tantos padres. 

La autora sostiene que la maternidad es una plataforma excelente para observar las contradicciones que genera el imperio del mercado en nuestras sociedades por un lado somos libres para hacer lo que nos dé la gana, valorando las relaciones personales del amor por encima de todos pero temerosos el mundo hostil y competitivo que encontramos en el trabajo en la política y en las calles construimos refugios en los que no nos queremos cuidamos y protegemos pero nos encontramos con la agresividad del mundo exterior que se cuelan esto refugios y admirando nuestros proyectos vitales. 

Aborda como están en crisis los cuidados, ya que el modelo, se volcó pues las mujeres que habían dedicado todo su tiempo al trabajo no remunerado se están incorporando un mercado laboral masculino cuya estructura está diseñado para personas que no tienen que cuidar a nadie. De este modo hay una tensión entre la lógica del mercado y la lógica del cuidado  y las mujeres empiezan experimentar esta tensión en su propio cuerpo. 

La autora cita a Guzmán diciendo que todas las madres con hijos pequeños necesitamos acompañamiento, solidaridad, comprensión y resguardo de otros miembros de nuestra tribu pero en el mundo occidental, especialmente en las grandes ciudades, nos hemos quedado sin tribu.

La autora señala que las barreras de nuestra casa, hoy en día son débiles, incapaces de tener el torrente individualista posmoderno lo que está ocurriendo es que el proceso de licuefacción de las relaciones sociales no se ha detenido en el umbral de nuestro domicilio los valores y pautas de conducta que permiten sobrevivir en la selva exterior se van colando nuestros hogares. 

La maternidad implica cambios en tu vida. En el sentido que es difícil llevar a cabo las actividades que antes hacías. En este sentido la maternidad se ve como un aplazamiento de los propios deseos pasando a la imposición y sacrificio. Sin embargo, la autora plantea si las responsabilidades de las crianza nos permiten cuestionarnos si las copas, el cine, o los deportes de riesgo si son o no lo que de verdad nos define como las personas que aspiramos a hacer. La maternidad podría ser una buena ocasión para cuestionar los modelos de vida típicos del híper consumismo contemporáneo. 

La autora señala que la doctrina de la conciliación de la vida laboral y familiar sostiene que no hace falta renunciar a la maternidad para desarrollar una carrera profesional. el Estado se ocupa de suministrar los instrumentos para que todo el mundo pueda armonizar ambas facetas de su vida sin embargo esto no pasa en la realidad. ¿Qué queda de la familia cuando los padres sólo ven a sus hijos a la hora del baño y la cena? mientras que el resto del tiempo se encargan del cuidado de los niños diversos profesionales.  Las comunidades tradicionales, aldeas, las familias extensas, incluso cierto tipo de barrio no pueden confundirse con el  en modo alguno con las figuras actuales de externalización del cuidado, pues no existen los vínculos. 

La autora hace un formidable alegato contra la dictadura de los “expertos” diciendo que algo que ha caracterizado la crianza de nuestra época es la incesante proliferación de recomendaciones diversas y contradictorias. Creando el enfoque científico de la crianza que se mostraba muchas veces ciego al hecho incontrovertible que para las madres trabajadoras es materialmente imposible criar bien a sus hijos en las condiciones sociales en las que se encuentra. Así surgió lo que se ha convertido en la pauta común de la literatura de consejo sobre crianza: la culpabilización de las madres. En este sentido los padres modernos consideran que no están preparados para asumir la educación de sus hijos de manera autosuficiente. El auge de los expertos ha convertido a las familias autónomas en instituciones dependientes y en crisis permanente. Mostrando los pros y contras de varias técnicas como la crianza con apego y el conductismo. También poniendo en tela de juicio las encuestas y datos, señalando cómo estás también tienen ideología. 

Es un gran libro que me hizo cuestionarme muchas de mis decisiones, mis límites, mis ansiedades. Y sin duda replanteo cómo ejerceré mi maternidad, que la verdad cada día lo voy reinventando y haciendo lo mejor que puedo. Juntando más gente a mi tribu, reconociéndome vulnerable. Me encantó cuestionara a “los expertos” y la presión que tenemos entre médicxs y coachs. Y nos recordará que lo importante es vivir con mi gente, escuchar mi voz, mi instinto y dejar la culpa atrás. 


El libro de Aisha y la perdida de una hermana


 
El libro empieza cuando los padres de la autora reciben a su hija antes llamada Patricia y ahora renombrada Aisha que se había ido al extranjero hace más de 5 años vestida con el hajiib, sin comprender lo que está pasando, presentando a su pareja Sayyib que los llama padres. 

Aisha (antes Patricia) viene de una familia tradicional mexicana con 3 hermanos menores a ella. La autora se pregunta ¿qué están quitándote cuando te arrancan un nombre? Por lo que decide llamarla hermana.

Aisha viene con miles de solicitudes. Habla en turco con su marido y lo que habla en inglés lo traduce la autora. Y de ahí empiezan pleitos constantes que terminan en la salida de Aisha y su esposo de la casa para desaparecer y no volver nunca.

Después se empieza a analizar qué hacemos con las ausencias en nuestras familias. Reconstruyendo historias para saber ¿cuando empezó la separación? Con esto la autora hace entrevista a sus familiares, amigos, ex novios, ex caseras, conocidos, hasta familiares de él. Con esto busca mirar la infancia de su hermana para responder a esto, su participación en el movimiento estudiantil del 68, lo que enviaba desde Europa cuando se fue a estudiar allá. Y como un día aviso que se casó.

Es un libro ligero bien escrito autobiográfico, que te lleva a otra realidad, a conocer nuevas personas, a hacerte otras preguntas. Para mí no es relevante él fuera musulmán sino más bien  una relación patriarcal violenta y por eso se me hace tan valioso que el novio de la autora narre el trágico caso de su hermana que se abandonó por una pareja quien la mató.  Por eso las preguntas para mí son: ¿Cómo de nuestras necesidades y carencias caemos en lo que llamamos amor? ¿A qué llamamos amor? ¿Qué pasa cuando estas relaciones son violentas?¿Qué hace que nos abandonemos por alguien? ¿En quien nos convertimos nosotras cuando somos las testigos que sobreviven para contar la historia de cómo perdimos la presencia tan intima de una hermana? Recordándonos cada vez que escribimos, lo hacemos sobre nosotras mismas.